Para ponerles los dedazos encima
Después de tanto hablar de ella, ha llegado mientras mirábamos a otro lado. Resulta que por fín la electrónica de consumo ha encontrado aplicaciones realistas para la biometría. De las últimas, me gustan estas:

Escaner USB
Hitachi tiene patentado un sistema de reconocimiento de las venas de los dedos que, como las huellas, son diferentes en cada persona. En Japón el 80 por ciento de los bancos ya lo ha adoptado, incorporándolo a los cajeros automáticos, pero es ahora cuando se han decidido a introducirlo en el resto del mundo. Este mini-escáner se conecta al ordenador y bloquea el acceso a los usuarios no permitidos. Pero también se pueden hacer muchas más cosas con él, porque se vende con un kit de desarrollo para que cada uno se lo programe como quiera.

Toshiba Portégé
El G500 se enciende y bloquea mediante huella digital, lleva wi-fi, 3G-HDSPA, Windows Mobile, una cámara de 2 megapíxeles y pantalla de 2,3 pulgadas. Por 399 euros, libre.

LaCie d2 Safe
Un terabyte de datos a los que sólo se puede acceder si el disco duro identifica nuestra huella. También incorpora cifrado por hardware, y por si todas las precauciones fallan, está preparado para soportar el sutil método de toda la vida contra el robo de datos: el anclaje con una cadena. Cuesta 569 euros.