
Primero nació la mochila localizadora de Panasonic, pensada para que los niños japos no se pierdan en el camino al cole y parecía la típica locura japo. Después llegaron a España los sistemas de geoposicionamiento de las operadoras, que también permiten localizarlos vía móvil y daban un poco de mal rollo. Hoy una empresa sevillana ha dado un paso adelante en la paranoia presentado Picavú, un colorido reloj infantil que en realidad es un GPS conectado a un receptor que controla un adulto y que permite tenerlo ubicado en todo momento. En unos inofensivos colores azul y rosa, incorpora cuatro métodos de posicionamiento, la batería dura tres días y medio y viene con cierre de seguridad por si el niño se lo intenta quitar.
Su elevado precio (990 euros) aplaza el debate práctico sobre su uso, pero es inevitable ir haciéndose unas cuantas preguntas. ¿En qué siniestra situación puede ser necesario? ¿Tienen los chavales derechos a la geo-intimidad? ¿En un matrimonio divorciado, tiene puede uno de los padres “marcar” a su hijo? ¿Se lo pondrías al tuyo?
Yo lo veo muy practico en la playa, o en fiestas populares donde hay aglomeraciones de personas.
Yo nunca se lo podría a un chaval ya en la adolescencia, pero a un niño de 5 años si. Yo se lo pondría al mio (si todavía fuera pequeñito).
hola, yo tengo 3 hijos de 3, 3 y 8 años, y sin dudarlo si el precio no fuese tan elevado se lo pondria a los tres, incluso me parece fantástico para los adolescentes viendo como esta hoy en dia el panorama.
ES SIN LIMITE DE DISTANCIA
mi sobrina es autista y la verdad es que no se la puede perder de vista pero todo puede pasar. lo veo muy practico siempre y cuando lo quiera llevar. eso si el precio es alto